Argelia Bravo caza las imagenes, pero también tiene sus depredadores: documentalistas y fotógrafos irrumpieron y pescaron en río revuelto, mientras las trans esperan justicia
No pararon de gritarnos toda clase de locuras, tocarnos corneta, picar caucho, mentarnos la madre un montón de veces. La trans de la Libertador se convirtieron en nuestras heroínas este viernes 26 de junio durante la vigilia que cada año se ha promovido desde la organización Transvenus de Venezuela con Estrella Cerezo. La idea desarrollada por Argelia Bravo Melet fue arriesgada y dramática: siluetas de mujeres en la mira de tiro en plena avenida Libertador un viernes a la media noche.
A 40 años de la revuelta de Stonewall, las transexuales de la avenida Libertador son más despreciadas e ignoradas que nunca, se han covertido en tiro al blanco, presa de cazadores citadinos bien armados que les disparan a mansalva, nadie llora su muerte, no tienen dolientes. De eso se trata la denuncia, la protesta, el grito de alerta sobre nuestro criminal silencio y la más terrible militancia de todas: la indiferencia.
Un grupito fiel, valientes militantes, acompañó a las trans en la simbólica movilización en la avenida Libertador, desde el Hotel Crillón hasta la esquina de PDVSA, entre cornetazos, rabietas, insultos todo producto de la transfobia. ¡Limpien los condones que dejan regados por toda la avenida! gritaba un chofer indignado. No hay comprensión de la transexualidad, mucho menos de lo entrampadas que están en su dura forma de vida, la lucha por un cuerpo, una imagen y una manera de ser mujer con falo y sobrevivir a pesar de los grandes sunamis morales y emocionales que desatan a su paso. Ataviadas de sus lujosas prendas de vestir, vencen el asfalto, las balas y la hipocresía de los machos que desean sus cuerpos de mujer con penes. Para los asesinos —cazadores furtivos de raros especímenes— las transexuales son animales de otra clase, están un poco más abajo que las mujeres putas…

Argelia apoyada por Antonio Gonzalez Plessman

Aparecieron tarde, después de las nueve de la noche y estuvimos interrumpiendo el tráfico como medida de protesta, gritando consignas (”Ni una muerta más”) mientras el semáforo pasaba de luz roja a verde. Repartieron condones masculinos, propaganda de las organizaciones a favor de la Ley de Equidad e Igualdad de Género que las beneficiaría sustancialmente en el avance de sus derechos humanos.
Lo que decía el volante que nunca existió
Argelia Bravo (Caracas, 1962) interviene el paisaje urbano caraqueño de un sector emblemático como la avenida Libertador, con la instalación “Yo no soy Diana”, nacida de la reflexión de las diferentes violencias citadinas que en esta oportunidad, ha cobrado la vida de cinco seres humanos transeúntes de este convulsionado sector.
Las ambulancias y los taxistas son parte del paisaje nocturno de la avenida Libertador. En las encuestas que realizamos los taxista se mostraron respetuosos y aliados de las trabajadoras sexuales… son especies que sobreviven a la noche.
La avenida Libertador durante el día transcurre como un corredor vial de vértigo y polvo callejero, por donde miles de autos y motos circulan encajonados en su cofre de cemento, apenas el cielo puede apreciarse en los trazos que deja ver el hormigón desde sus canales interiores. Cuando cae la noche, el corredor vial le da paso al perfecto polígono de tiro al blanco. Sus canales externos, esos desde donde puede verse claramente sus edificaciones que la escoltan, clínicas, residencias, negocios, ventas de vehículos, imponentes centros de poder económico como la sede de Petróleos de Venezuela, son mudos testigos de la dura jornada de las transexuales y transgénero que buscan sustento y sobrevivencia desde el asfalto…
MarthaLía, Antonio González Plessman y otro compañero de la Red de Apoyo, solidarios y comprometidos con los derechos humanos de la sexodiversidad


Marianela Tovar y Rodrigo Navarrete (Contranatura) desarrollan el primer diplomado de Género, Cultura y Diversidad Sexual en la UCV, donde abordan los grandes temas del feminismo y la teoría queer
La práctica del tiro al blanco, tiro deportivo, la cacería de seres vivos –la presa móvil- ajusta su siniestra mira desde el cemento de la avenida libertador, seguramente instalada en un cómodo automóvil hace gala de toda su destreza para vencer a sus víctimas, le disparan a traición, entre la risa y la burla que celebra como vencedores del exterminio. Podemos preguntarnos por qué y respondernos de muchas formas. Los crímenes de odio, asesinatos por homotransfobia, cobran víctimas cada día en esta ciudad sin que apenas nos enteremos, de no ser por la crónica policial y amarillista que también depreda y toma parte de la cacería.

Argelia Bravo retoma su línea de trabajo entorno a la discriminación por razones de género para denunciar la complicidad, nuestro odiosa indiferencia alrededor de los asesinatos transfóbicos, y así romper el silencio que combate el estigma del que aún hoy son víctimas las trabajadoras transexuales de la avenida Libertador. La impunidad-homotransfobia continua siendo una dupla perfecta.
De Lesbolandia a la Vigilia Trans en la noche siguiente… feministas, activistas y profesoras universitarias, saben que la solidaridad es estratégica en la lucha política

Rummie Quintero de Divas de Venezuela, apoyó la lucha
Durante el desplazamiento hacia la esquina de PDVSA, las trans caminaron junto a los manifestantes mientras el tráfico se hacía hostil


Posted on Junio 28th, 2009 at 2:25 am by Dianova
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